Vivir de forma independiente es algo positivo siempre que impulse a la persona a mantener su autonomía, su ánimo y sus ganas de salir adelante. Así pues, lo importante es buscar la forma de disfrutar de la mejor calidad de vida adaptándose a las circunstancias y situación personales.
Cada vez existen más opciones para que las personas vivan en su entorno con la mejor asistencia en todos los aspectos, además, las personas cada vez son más sanas, viven mucho más tiempo y son más autovalentes, pueden seguir desempeñando alguna actividad económica y sólo cuando estén muy discapacitados pedirán ayuda.
Es prerrogativa de las personas de edad avanzada, vivir con el cuidado y la asistencia responsable que su condición permita, en un entorno controlado, con sus gustos, hábitos y rituales de vida y, lo más importante, ser considerado como un derecho digno de ser respetado por la familia.